Guantanamero de nacimiento y holguinero por derecho propio y amor es Luis Miguel Osoria Mengana, uno de los 38 colaboradores cubanos miembros de la brigada internacionalista Henry Reeve, que estuviera por más de tres meses en Turín, Italia.
 
Él, con 30 años de edad, era uno de los más jóvenes; pero no por eso dejó enfrentar la misión con alta responsabilidad. Como especialista en Medicina General Integral (MGI) y Cirujano hizo historia en la atención médica a los pacientes.

“La mayoría de los enfermos eran muy viejitos de 60, 70 y más 80 años, muchos de ellos con complicaciones por la COVID-19. Por eso tuve que ¨sacar¨ el bisturí para practicar varias cirugías, como una apendicetomía y una ileostomía, las tres intervenciones quirúrgicas salieron muy bien y recuperados los enfermos”, comenta.

Como el resto de la Brigada el médico del hospital militar Fermín Valdés Domínguez laboró en el área acondicionada en el antiguo complejo industrial Oficina Grandes Reparaciones (OGR), donde se adecuaron salas, unidad de cuidados intensivos, salón de operaciones y otros cubículos para la atención integral de las personas con COVID-19.

“El trabajo fue fuerte, pero reconfortante porque veíamos el fruto de nuestros esfuerzos. Estábamos divididos en cuatro grupos. El primer equipo estaba ocho horas en el hospital, de seis de la mañana a dos de la tarde; el segundo de 2:00 pm a 8:00 pm y el otro de 12 horas, 8:00 pm a 8:00am. El cuarto descansaba.

“En los inicios el turno más complejo era el de la mañana, porque no teníamos dominio del idioma, que era lo más difícil, por lo cual requeríamos del apoyo de algunos colegas italianos que hablaban el español para auxiliarnos en el interrogatorio médico y otras labores. Por eso recibimos clases semanales de idioma, con cuatro frecuencias y así fuimos adaptándonos hasta regresar conociendo esa lengua”.

Para el único cirujano de la brigada cubana en Turín la experiencia resultó muy gratificante. “Esta es mi primera misión, la cual considero de extraordinaria valía, por lo vivido allí, la interacción con otros profesionales, contribuir a salvar vidas, conocer y manejar recursos novedosos, pero ante todo por palpar cómo la Medicina cubana, nuestro país es reconocido a nivel mundial. Allí fuimos queridos y respetados”.

Mengana junto a sus compañeros de misión aguarda ahora por vencer la cuarentena para regresar a Holguín, donde lo esperan su familia, vecinos y colegas del hospital, donde se desempeña como cirujano general con mucho respeto por sus resultados.

Este joven es uno de los tres médicos holguineros, que junto a los demás miembros de la brigada Henry Reeve hizo historia en Turín, Italia, durante unos 100 días.

http://www.ahora.cu/es/holguin/9117-fuimos-queridos-y-respetados-en-turin