Por MSc. Leonardo Nieves Cruz
Muchos años después, los trabajadores de la Delegación Territorial del Citma habrán de recordar aquella mañana (parafraseo ex profeso a García Márquez) en que la distinguida y prolífera investigadora y periodista María Julia Guerra Ávila, con la más sencilla humildad del mundo que cabe toda en un grano de maíz, presentó, por primera vez a instancias de un Club Martiano, su recién publicado y anhelado libro “Martí y los holguineros”, escrito con la coautoría de Edith Santos Montejo y editado por Conciencia Ediciones, la casa editora de la Universidad de Holguín.

Una crónica anunciada de ese texto había realizado ya María Julia en una de sus comparecencias en el Citma, las que, para regocijo de sus trabajadores, no han sido pocas. De manera que los que asistieron a la presentación de  “Martí y los holguineros” vivieron un momento memorable al conocer en voz de su autora principal los códigos, motivaciones y resultados de su indagación sobre el vínculo del Apóstol con habitantes de esta tierra hermosa.
Como afirman las autoras, el libro “es una aproximación a la relación de nuestro Héroe Nacional con hombres y hechos de la comarca de Holguín…es el resultado de más de diez años de búsqueda en archivos, bibliotecas, documentos familiares y otras fuentes diversas…”. En tanto, el prologuista, Rolando Bellido Betancourt, argumenta que “en el texto se reúnen, ordenan y atesoran hechos, frases, sitios, personalidades y anécdotas que dan realce y fuste a la historia provincial, a los paisanos que tuvieron el honor de relacionarse patrióticamente con José Martí…En su gran mayoría holguineros humildes, campesinos transformados o generales que ganaron sus estrellas a fuerza de constancia y pundonor, pero todos ennoblecidos o agigantados con el contacto fecundo con el Héroe…”.
Los que habitamos esta tierra del universo debemos conocer y leer “Martí y los holguineros”, una obra que nos hace admirar más al Apóstol acercándolo a nuestro tiempo, a nosotros, a través de aquellos coterráneos que hace más de un siglo tuvieron la dicha de conocerlo personalmente.
Un ejemplar fue donado y dedicado con su puño y letra por María Julia a los trabajadores del Citma quienes, a salón lleno, disfrutaron de la ya inolvidable presentación del imprescindible texto.
El Club Martiano del Citma, reconocido entre los más destacados de la provincia, despliega una ingente labor a favor de la divulgación de la obra y el pensamiento del Apóstol, con énfasis en temas de ciencia, tecnología, medio ambiente y sociedad.