Por Leonardo Nieves Cruz                                                 

Desde el año 2013 la Delegación Territorial de Citma en Holguín otorga el Reconocimeinto Provincial de Ciencia, Tecnología e Innovación dirigido a enaltecer los aportes de personas jurídicas o naturales al desarrollo científico, tecnológico, ambiental, económico y social del territorio en el año que precede. Contempla las modalidades Publicación, Innovación, Resultado investigativo y Ejercicio académico.

Se entrega en homenaje a Rosa Elena Simeón Negrín, en la Estación de Investigaciones Integrales de la Montaña (EIIM), en Pinares de Mayarí el 17 de junio, o fecha próxima, porque ese día del año 1943, en Bejucal, actual provincia de Mayabeque, nació Rosa Elena Simeón Negrín, ejemplo supremo de científica y dirigente, quien fuera ministra del Citma hasta su fallecimiento. Fidelista de corazón y acción, a lo largo de su fructífera vida dio lo mejor de sí en cuantas tareas le tocó asumir.

El primer monumento cubano dedicado a Rosa Elena Simeón tras su fallecimiento se encuentra en las inmediaciones de la EIIM. Se trata de un busto concebido por el escultor holguinero Héctor Carrillo; fue develado en junio del año 2008.

La EIIM forma parte del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales (CISAT), una de las más importantes entidades de ciencia del territorio holguinero.

Este 15 de junio de 2018, en ocasión del cumpleaños 75 de Rosa Elena, que se cumplió el 17, fueron entregados los reconocmimentos en un solemne acto presidido por Maritza Salas Gé, miembro del Buró del Comité Provincial del Partido en Holguín y otros dirigentes de la provincia y del municipio de Mayarí, donde está enclavada la EIIM.

En la categoría Resultado investigativo, se premiaron las investigaciones Caracterización minero-ambiental de las canteras de materiales de construcción de la provincia de Holguín; cuya autora principal es  Dr.C. Mayda Ulloa Carcassés, del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa y La gestión del conocimiento ambiental mediante ontología en proyectos agropecuarios. Caso de estudio: Empresa Nacional de Proyectos e Ingeniería del Ministerio de la Agricultura de Holguín, de la autoría principal de MsC. Lourdes Pérez Iglesias, del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales, Cisat.

En la categoría Publicación, el lauro fue a manos del Dr.C. Luis Enrique Almaguer Mederos, investigadors del Centro para la Investigación y Rehabilitación de las Ataxias Hereditarias y Académico Titular, por su novedoso libro Enfermedades genéticas en grandes personalidades.

En esa categoría también lo recibió el Conjunto de artículos sobre ecología, biología y sistemática de los moluscos y su incidencia en la biodiversidad de Cuba, de la autoría del MsC. Alejandro J. Fernández Velázquez, del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales, Cisat.

En la categoría Innovación, el Reconocimiento fue para el trabajo Competitividad, sustentabilidad y sostenibilidad del uso de modelos de poliesterol expandido y el método vibratorio, cuyo autor principal es Dr.C. Rigoberto P. Sánchez Figueredo, de la Universidad de Holguín.

En tanto, fueron acreedores del Reconocimiento, en la categoría Ejercicio Académico, la sinvestigaciones Metodología para la atención al neonato quirúrgico con afecciones de mayor letalidad en cirugía pediátrica, a cargo de la  Dra.C. Georgina A. Velázquez Rodríguez, del Hospital Pediátrico Docente “Octavio de la Concepción y la Pedraja” y Procedimiento para la evaluación geoambiental de zonas costeras. Estudio de caso: sector costero urbano industrial de Moa, Cuba, cuyo autor es el Dr.C. Yosbani Cervantes Guerra, docente del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa.

Las palabras de clausura del emotivo acto estuvieron a cargo del MsC. Ruberdanis Tamayo Portales, delegado territorial de Ciencia, Tecnología  y Medio Ambiente, quien expresó:

Investigadores reconocidos, invitados:

Hemos sentido un gran regocijo y honor al premiar en la mañana de hoy estos 8 resultados, reconocidos entre los más relevantes del año 2018 en las categorías Resultado investigativo, Publicación, Innovación y Ejercicio académico; los que sin duda constituyen un ejemplo de cuánta consagración y aportes al nuevo conocimiento científico y a la sociedad son portadores los investigadores de nuestra provincia, formados bajo los más estrictos principios revolucionarios, amor a la patria, labor que realizan así como del influjo de la vida y obra de los más preclaros científicos cubanos que a lo largo de la historia de la nación cubana han dejado un legado imperecedero que deviene fuente nutricia para los actuales desempeños de los investigadores.

Rosa Elena Simeón Negrín es uno de esos paradigmas de científicos, cuyo nombre ya se inscribe en los anales de la ciencia cubana de todos los tiempos. A ella ha estado dedicada la concepción y otorgamiento anual del Reconocimiento Provincial de Ciencia, Tecnología e Innovación, que desde el año 2012 se entrega en esta Estación Integral de Investigaciones de la Montaña, sitio intrínsecamente vinculado al pensamiento y acción de esa excepcional mujer que el próximo 17 de junio estaría cumpliendo 75 años. Dolorosamente, con apenas 61 años, el 22 de octubre de 2004 su deceso, producto de una terrible enfermedad, nos conmovió a todos.

Los holguineros aprendimos a amar a Rosa Elena, no solo por lo que conocemos de su abnegada labor, sino porque en su condición de presidenta de la Academia de Ciencias de Cuba y luego como ministra del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, mantuvo un vínculo directo con nuestras instituciones, no solo con los directivos, sino también con los colectivos de trabajo, a los que visitaba cada vez que venía a la provincia; así, por ejemplo, los trabajadores del Departamento de Arqueología, del Centro Multisectorial de Información Científica y Técnica o de la propia Delegación, pudieron intercambiar directamente con ella. No faltaron nunca sus comunicaciones directas recibidas en ocasión de un logro institucional o del advenimiento de un nuevo año, aniversario del Triunfo de la Revolución. 

Ya visiblemente enferma, en silla de ruedas, no escatimó esfuerzo ni voluntad en estar con los holguineros en el acto nacional por el Día de la Ciencia Cubana celebrado en la ciudad de Holguín  un año antes de su fallecimiento.

Firmeza y dulzura caracterizaron a esta gran mujer. Testigo de un tiempo, la consideran muchos. Y es que desde que se graduó de Medicina y fue seleccionada para seguir su carrera como investigadora en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), del que fue directora, asumiendo la investigación y  dirección del combate contra una grave enfermedad asociada a la introducción de la fiebre porcina africana, su accionar científico, político y de dirección no se detuvo.

Defendido su doctorado en Medicina Veterinaria en el año 1975, dirigió decisivas investigaciones en Virología así como, además del CNIC, múltiples instituciones, entre ellas el Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria, Instituto Superior de Ciencias Agropecuarias, etc.

A lo largo de toda su carrera recibió honores y premios. Durante la década de los años 70 y a comienzos de los 80 trabajó como experta en Virología para la FAO. En 1988 fue elegida Heroína Nacional del Trabajo, en 1990 recibió la Medalla Carlos J, Finlay. En 1995 resultó seleccionada  miembro del Comité consultor de Naciones Unidas para la Ciencia y la Tecnología y en 1988, Miembro de Honor de la Academia de Ciencias de Cuba; entre muchos otros.

Ya como Ministra, son reconocidos sus aportes a la concepción y consolidación del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Asimismo, su labor constante y dedicada fue vital para el fortalecimiento de los conceptos de sostenibilidad y de la conciencia ambiental de los cubanos. Su obra está indisolublemente ligada al desarrollo del sistema de Medio Ambiente de Cuba, en cuya concepción, desarrollo y maduración jugó un papel capital. La Ley de Medio Ambiente resultó uno de los frutos de ese esfuerzo.

Un particular esfuerzo dedicó al trabajo municipal, logrando que se estableciera la figura del Especialista municipal de Citma, cuyas funciones en ese nivel multiplicaron la gestión del organismo territorialmente.

Asimismo, fue notable su presencia en foros y organismos internacionales. Es precisamente en la interrelación ciencia, economía sociedad y medio ambiente en que Rosa Elena esgrimió sus mejores armas en los debates internacionales.

A todo lo anterior se suma su ejemplar conducta como hija, esposa, madre y compañera siempre atenta a los reclamos de su familia y cuantas personas le rodeaban.

Compañeros:

En ocasión de su cumpleaños 75, con esta muy breve mirada a la vida y obra de quien nos enseñó que “defender la ciencia es defender la vida”, no hemos podido menos que honrar su memoria en este acto que hoy día constituye una de las más importantes y bellas acciones de reconocimiento social y moral a una representación de los que en nuestra provincia se dedican consagradamente a la ciencia y la innovación, a los que felicitamos por sus aportes y consagración exhortándolos a continuar adelante con su imprescindible labor en aras de contribuir al cumplimiento de las estrategias provinciales de Ciencia, Tecnología e Innovación y de Medio Ambiente.

Como seguidores de la obra de la Doctora Rosa Elena Simeón Negrín, nos corresponde continuar estudiándola, socializándola y seguir sus ideas y acciones, recordando siempre su absoluta fidelidad y respeto a Fidel y Raúl, así como su gran sensibilidad para escuchar a los trabajadores de la ciencia y el medio ambiente, es decir, al pueblo.

Muchas gracias.