Presentación del libro de Cristina Fernández, vicepresidenta de Argentina; durante la 29 Feria Internacional del Libro de La Habana; en la Sala Nicolás Guillen de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de la República de Cuba

«Ayer terminé el último capítulo de este libro y hoy 12 de marzo de 2019 empiezo a escribir el primero. Estoy en mi departamento de Buenos Aires (…). En el mismo lugar desde donde salí con Néstor rumbo a la quinta presidencial de Olivos un 29 de mayo del 2003. El jueves a la madrugada debo viajar a Cuba. Allí se encuentra mi hija, Florencia. Flor, quien producto de la persecución mediática y judicial feroz a la que fue sometida, empezó hace ya un tiempo a tener severos problemas de salud. El brutal estrés que sufrió devastó su cuerpo y sus emociones…».

Así empiezan las líneas escritas por la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández, convertidas en su libro Sinceramente –presentado en su país el pasado abril y este sábado en La Cabaña,  como parte del programa literario de la 29 Feria Internacional del Libro y por primera vez fuera de Argentina–. Contar de antemano con el texto de 594 páginas, comercializado allí desde poco antes de la presentación, y adquirido por todos los que de su venta tuvieron el conocimiento, fue adelantarse  de algún modo a una charla que dejaría  profundas resonancias en el auditorio.

Como la propia concepción del libro fue su comparecencia allí, para hablar con el corazón en la mano, por no tener nada de qué avergonzarse y sí mucho de qué enorgullecerse, para poner las cartas sobre la mesa y desmentir la gama de falacias, fomentada por la persecución política del gobierno de Mauricio Macri, que en torno a sí misma – dos veces presidenta de la Argentina y protagonista de un gobierno que construyó un nuevo país, con mayores derechos, desendeudado  y con 119 nietos recuperados «que dejamos como ejemplo al mundo de que no había impunidad y que no era necesario ningún tribunal extranjero que viniera a hacerse cargo ni de nuestra historia ni de nuestras tragedias»–, no ha parado de orquestarse.

Al público que la espera en la sala Nicolás Guillén de la Cabaña, le cuesta apartar los ojos de estas páginas. De un tirón se han  bebido ya muchos el primer capítulo donde asegura que no es este un libro autobiográfico ni un despliegue de logros personales o políticos, sino una reflexión retrospectiva para desentrañar algunos hechos significativos de la historia reciente de su país y el modo en que han impactado tanto en su vida como en la de sus compatriotas.

Entra por fin al salón, y la acompañan Miguel Díaz-Canel, presidente de la República de Cuba, entre otras personalidades del mundo político e intelectual. El periodista argentino Marcelo Figueras sería el encargado de conducir la presentación, desde la indagación y la sugerencia temática del texto, a lo que respondió la reveladora oratoria de la autora.

La ovacionada intervención de Cristina Fernández de Kirchner pasa por muchos puntos, desde agradecer a los médicos cubanos la notable mejoría de su hija Florencia, madre de 30 años (a cuya declaración se le responde con un sentido aplauso), hasta recordar los sórdidos motivos por los que fue necesario desaparecer a los líderes que se opusieron a la dictadura «porque no había forma de convencerlos de abjurar».

Durante aproximadamente una hora, Cristina abordó temáticas asociadas a los sucesos recientes de su país y de los escenarios geopolíticos internacionales, entre ellos el endeudamiento sufrido por Argentina tras la dictadura que la encadenó al Fondo Monetario Internacional, el proceso liderado por Néstor Kirchner para eliminar la deuda, el regreso a ese lamentable estado debido a las políticas del gobierno macrista, que entregó su mandato con un nuevo endeudamiento, lo cual, dijo, es preciso explicárselo detalladamente a los argentinos. Argentina necesita crecer económicamente  si el estado no ingresa fondos a la economía. «No podemos pagar si no nos dejan crecer, aseveró, y aseguró que el actual presidente, Alberto Fernández, está en el deber de sacar al país de la lamentable situación.

Respaldada por sólidos argumentos la palabra viva de Cristina, escuchada por los presentes, resultó convincente. Queda ahora el libro, un auténtico acto de escritura franca, donde más allá del contexto argentino afloran también no pocas razones de los dislates que imperan en el mundo contemporáneo.

http://www.granma.cu/cultura/2020-02-08/asiste-diaz-canel-a-la-presentacion-del-libro-de-cristina-fernandez-de-kirchner-08-02-2020-16-02-38