Este 8 de septiembre los técnicos, instructores y trabajadores de los Joven Club de Computación y Electrónica (JCCE) celebran el aniversario 32 de su creación por el Comandante en Jefe Fidel Castro para propiciar el aprendizaje de las tecnologías de la informática y las comunicaciones y su empleo en un mundo dependiente de las numerosas y fructíferas opciones que ofrece la internet.
 
Una representación de trabadores de estas estructuras en la provincia, 53 en total, festejarán la efeméride el próximo sábado en el Museo de Historia La Periquera, donde se entregará certificados de reconocimiento a quienes se han mantenido en estas instituciones durante 5, 10, 15, 20 y más años, así como a los más destacados.

Entre los JCCE de la provincia se distingue el Sagua III, radicado en el Consejo Popular Naranjo Agrio, a unos 20 kilómetros de la cabecera municipal Sagua de Tánamo, notable por su ubicación geográfica, es el único ubicado en las montañas del Plan Turquino Holguinero, y por el quehacer de su pequeño colectivo que lo ha convertido en institución de obligada estancia para los pocos más de mil 800 habitantes en aquella comunidad serrana.

Dianei Babastro Peña, su directora, destaca cuánto han aportado en materia de conocimiento y entretenimiento a partir de los cursos a personas naturales y jurídicas, los mismos que se imparten en los JCCE ubicados en las ciudades.
 
Explicó que recientemente se incorporó el servicio de navegación wifi con muy buena acogida por parte de la población, que desde entonces puede acceder a la red nacional y a los productos propios de estas instituciones, como Mi Mochila, Ecured, La Tendedera, Reflejos, Ludox y Estanquillo.

Asegura Babastro que la computadora de la familia cubana, como los definió el Comandante en Jefe, tiene un impacto positivo en la vida del poblador montañés, al hacerle más grata la vida al poner a su alcance las tecnologías, que hasta entonces eran escasas en las montañas y mejorando la comunicación y el desarrollo social en la comunidad.

El trabajo con los círculos de interés, las personas de la Tercera Edad y los discapacitados matizan el quehacer en el Sagua III, garantía de la presencia sistemática de estos grupos en la instalación.