La situación higiénico-epidemiológica centra la labor diaria del Sistema de Salud Pública en Holguín, donde continúa siendo el municipio cabecera de la provincia el de mayor número de focos y viviendas cerradas de Cuba.

Eduardo Michel Serrano, director de Higiene y Epidemiología, señaló que a pesar de que se aprecia una disminución considerable, tanto en la infestación como en la trasmisión con respecto a etapas anteriores aún no existe una percepción real por parte de ciertas personas y núcleos familiares del riesgo que se corre cuando no se cumplen las indicaciones de Salud Pública dentro del programa de higienización.

Puntualizó que hasta el momento la presencia del mosquito aedes Aegypti se reporta de forma dispersa en nueve de las 10 áreas de salud existentes en la capital holguinera, sobre todo en los policlínicos Manuel Díaz Legrá, René Ávila, Mario Gutiérrez y Pedro del Toro.

Entre las preocupaciones más inmediatas se encuentra, acotó, la inestabilidad de las plantillas del cuerpo de operarios de vectores, por lo cual unos 50 trabajadores se encuentran actualmente habilitándose a través de un curso de capacitación en la filial de la Universidad de Ciencias Médicas para contribuir a la eficacia de la Operación Salud.

Amalia Ricardo, vecina de la calle Frexes, declaró sentirse agradecida cada vez que los operarios llegan hasta su casa, y afirmó que nunca se niega a la revisión o fumigación porque esa acción se revierte en salud y seguridad para toda la familia.

Sin embargo, Ramón del Río, movilizado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias para el apoyo de esta tarea, alegó la indolencia que todavía persiste en la población, pues hay personas que se niegan o maltratan a los operarios como si estos llevaran molestias y no beneficios.

Para erradicar esta situación es necesario un grupo de inspección más exigente sobre todo en áreas aledañas a ríos y vertederos ya que las personas siguen depositando allí sus desechos sin mayores consecuencias, indicó Yamirka Graña, profesora de la secundaria básica Camilo Cienfuegos.

Al parecer los cerca de 20 procesos judiciales abiertos y las más de 500 multas impuestas no han sido todo lo ejemplarizante que deberían, sino se realizan con una mayor sistematicidad y en los lugares más proclives a la aparición del mosquito aedes Aegypti, agente trasmisor de enfermedades como el dengue, el zika, la fibre amarilla y el chikungunya.